Por medio de esta reflexión, quisiera agradecerle al doctor Duplat por todo el tiempo que invirtió para dirigirme por el buen camino hacia la escritura. Sin él y sus conocimientos, creo no haber podido aprender lo hoy sé sobre el tema. Ahora tengo demasiada confianza en mí misma para escribir sobre varios temas. También, por medio de esta reflexión, expresaré lo que aprendí sobre la escritura. Esto se se refleja en las dos muestras que elegí para defender en el portafolio de Español para las profesiones.
Uno de los pasos que aprendí en los cursos de escritura es identificar a nuestra audiencia. Esto es algo que uno, como escritor, siempre tiene que tener en mente. Uno tiene que tener en cuenta que los hispanohablantes que viven en los Estados Unidos están acostumbrados al estilo llano. Es decir, así como los escritores del inglés utilizan oraciones cortas, uno debe de transferir el mismo estilo al español.
Después de identificar a la audiencia, manos a la obra. Hay que organizar la lluvia de ideas sobre el tema por medio de un esquema o “outline”. Esto ayuda a la organización, lo que me impedía escribir antes de tomar los cursos de escritura. Gracias al esquema, he llegado a escribir más organizadamente. También es necesario utilizar las frases transitorias estándares de acuerdo al tipo de párrafo que uno escribe. Por ejemplo, “Es decir..., De acuerdo a…, Al Contrario…” son frases útiles para organizar las ideas. Por último, hay que ser conscientes de que no todo lo del inglés se transfiere al español. Es decir, mientras los títulos en el inglés llevan mayúsculas en casi todas las palabras, en español no. En el segundo, solo usamos mayúscula en la primera palabra del título y en los nombres propios.
Por medio de los cursos de escritura también aprendí que por lo regular, la escritura se modela antes de poner al escritor a hacerlo solo. Esto quiere decir que por lo regular el profesor modelará o guiará al estudiante por medio de un libro o de buenos ejemplos. Esa manera, me ayudó demasiado para aplicar la organización de mi escritura. Después de escribir sobre un tema controlado por el libro, me sentí mejor preparada para los temas libres.
Una vez que el profesor nos dio la opción de los temas libres, decidí escribir sobre algunas anécdotas y leyendas que mi abuela me contaba. Me llegó a contar la leyenda de “La llorona”, “Los niños de la presa”, “Las brujas del cerro”, “En niño de la velita”, etc. También por medio de sus relatos, me di cuenta que a ella la casaron sus padres con alguien que no quería. De alguna manera, lo que ella compartió conmigo ha sido una manera de mantener nuestra cultura viva y aprecio los tiempos en que ahora vivimos. También he escrito sobre mis propias anécdotas de cuando era niña. Yo les cuento a mis hijos las mismas leyendas y relatos. Lo bueno es que las escribí y las grabé con mi sello personal y el de mi familia.
En conclusión, aprendí que la escritura es una de las áreas controladas del idioma. La escritura tiene un proceso y uno tendrá éxito al hacerlo siempre y cuando uno siga los pasos adecuados: identificar a la audiencia, utilizar lenguaje llano, tener buena ortografía, escribir controladamente cuando uno lo empieza a hacer antes de hacerlo libremente. Por último, creo que es indispensable inspirarse al escribir. Una vez que el escritor tenga la destreza de los pasos para la escritura, tendrá confianza en sí mismo para hacerlo.