¡Hola! Gracias por leer mi reflexión sobre la habilidad oral en la lengua española. También estoy grandemente agradecida por el doctor Duplat. Siempre se tomó el tiempo de proveerme la crítica constructiva para ayudarme a mejorar la habilidad oral y crecer como profesional. También el ser de la ciudad de México, creo que me ha ayudado en mi carrera. Tengo suerte ser de la región donde reside el mayor grupo de hispanohablantes de latinoamérica. De acuerdo al doctor Duplat, la variación estándar del español en el continente americano es el que se habla en México, especialmente en la capital. Sin embargo, el que viva en el sur de California y que practique el español a diario con diferentes hispanohablantes de diferentes regiones del continente, no es suficiente para dominar la habilidad oral a un nivel profesional. Hay técnicas específicas para hacerlo. Fue por eso que los cursos de la competencia oral me ayudaron. Por medio de estos cursos, el doctor Duplat requirió que formáramos una campaña política y una presentación para una organización sin ánimo de lucro.
Por medio de ambos cursos, Español 651 y 654, aprendí que la habilidad oral no es tan controlada como la escrita. Sin embargo para presentar ante una audiencia, uno tiene la responsabilidad de identificar a la audiencia. El proyecto de High Desert Second Chance para la clase de Español 651 fue dirigido hacia los padres hispanohablantes del distrito escolar de Hesperia. El proyecto de la campaña política fue dirigido hacia los hispanohablantes que pueden votar y residen en los Estados Unidos. Para los dos cursos se requirió hacer un tipo de investigación y esquema para estudiarlos antes de presentar. El tipo de información para los dos proyectos fue cuantitativa por su mayoría. High Desert Second Chance justifica sus donaciones y apoyo por medio de estadísticas sobre las necesidades de la gente local. Para la campaña política mi compañera y yo investigamos las estadísticas del Pew Research Center sobre los hispanohablantes que deberían votar en cada campaña presidencial.
Por medio de los dos cursos para mejorar la habilidad oral también aprendí que es necesario probar el equipo disponible antes de la presentación. Por ejemplo, uno tiene que ver si hay proyector, micrófono, el tamaño de la sala, o los programas disponibles para grabar la presentación. También, antes de presentar, es útil hacer unos ejercicios de relajamiento para evitar la ansiedad o nervios.
En conclusión, la habilidad oral tiene menos control que la escrita. Sin embargo, las presentaciones ante el público no solamente se critican por la manera de hablar de la persona, sino también por su competencia de preparar una presentación. La habilidad oral no es tan controlada como la escrita. Una persona que habla español u otro idioma como segunda lengua tendrá errores y es normal. De la misma manera, una persona que presenta en su primera lengua tendrá errores pero no de la misma magnitud y tipo como el hablante de la segunda lengua. Presentar en frente de una audiencia es un arte que se adquiere con práctica.